Funeral Laico
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Funeral laico: etapas y cómo se organiza

5 Junio 2023
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Cada vez más familias en España eligen un funeral laico o civil para rendir homenaje a sus seres queridos difuntos. Sin embargo, existen dudas sobre cómo organizar un funeral laico. Hoy en Áltima te enseñamos cómo se hace y qué etapas comprende.

¿Qué es un funeral laico?

Un funeral laico es un ritual en el que se homenajea a un ser querido fallecido sin basarse en ninguna creencia religiosa.

En este tipo de ceremonia civil se recuerda a la persona fallecida de una forma muy personalizada.

Asimismo, en este tipo de funeral participan los familiares y amigos más cercanos al difunto, teniendo en cuenta sus deseos y recordando los momentos más destacados de su vida, así como anécdotas señaladas o recuerdos positivos.

El objetivo es rendir tributo a la persona fallecida compartiendo el cariño de todas las personas que le conocieron y que le tuvieron afecto.

¿Cómo es una ceremonia de funeral laico?

Lo principal que hay que tener en cuenta a la hora de organizar un funeral laico es que es una ceremonia personalizada, en la que la persona fallecida es protagonista. No hay referencias religiosas y se tienen muy en cuenta las últimas voluntades del difunto.

Etapas de un funeral civil

Por lo general, una ceremonia laica de un funeral consta de cinco partes diferenciadas:

- Apertura. Al principio de la ceremonia, la persona que oficia el funeral da la bienvenida a los asistentes y les explica en qué va a consistir el acto, ya que no todo el mundo está acostumbrado a los funerales no religiosos.

- Reflexión. En la segunda fase de la ceremonia, las personas más cercanas al fallecido pueden leer textos de todo tipo: poemas, reflexiones sobre la muerte, textos que fueron importantes para el difunto…

- Tributo. En este momento, familiares y amigos recuerdan las vivencias que compartieron con el difunto, compartiendo anécdotas y rindiendo homenaje a su vida.

- Entierro o incineración. Esta fase es la más solemne, ya que se produce el traslado del difunto para llevar a cabo el entierro del ataúd o la cremación. Generalmente, prima el silencio, aunque se puede acompañar de música.

- Final. Una vez concluido el funeral laico, la persona que lo oficia dice unas palabras finales de reflexión y agradece la asistencia a los familiares y amigos que han participado.

En un funeral laico, no obstante, esta estructura no es fija ni obligatoria. La familia puede organizar el acto como prefiera y añadir o reducir partes como desee.

¿Dónde se celebra el funeral laico?

Los funerales laicos pueden celebrarse tanto en la sala de tanatorio donde se realiza el velatorio de la persona fallecida como en el cementerio o en algún oratorio adaptado para ello.

En Áltima, muchos de nuestros tanatorios cuentan con oratorios multiconfesionales para que cada familia adapte la ceremonia de homenaje como prefiera. De esta forma, los familiares pueden celebrar funerales laicos, pero también de carácter religioso, de la confesión que sea, si así lo prefieren.

¿Cuánto dura un funeral laico?

Un funeral civil suele ser breve y tener una duración de unos 20 minutos. Sin embargo, esto dependerá de cada familia, pues pueden participar más o menos familiares o amigos en las lecturas e incluso puede haber música que alargue un poco más el acto. No hay una pauta fija.

Intervenciones

En un funeral laico debe elegirse a un maestro de ceremonias para que oficie el acto. Puede ser una persona cercana al difunto, ya que, en este caso, no está presidido por ningún sacerdote, rabino u otro tipo de jerarca religioso.

Asimismo, también pueden intervenir los familiares y amigos (no hay un número protocolario establecido) tanto en la fase de reflexión como en la fase de tributo, que pueden incluso fusionarse en una única etapa de la ceremonia.

Entierro laico

Cuando hablamos de entierro laico nos referimos al homenaje civil que tiene lugar justo en el momento de despedida del difunto, es decir, cuando va a ser enterrado en el cementerio o incinerado en el crematorio.

Es un momento de silencio, pero también puede ir acompañado de música ambiental.

Quienes eligen un entierro laico evitan toda simbología religiosa, por lo que no hay un sacerdote que diga unas últimas palabras y tampoco hay ninguna oración.

Lectura para funeral laico

Existen diferentes momentos de lecturas para un funeral laico. En la fase de reflexión, estas pueden tener algún significado especial para el difunto, servir como reflexión sobre la muerte o ser poemas de funeral laico. Pero en ningún caso se trata de lecturas asociadas a un contexto religioso.

A continuación, en la fase de tributo, esas lecturas deben ser más personales y servir como recuerdo y homenaje a la vida de la persona fallecida. Pueden prepararse previamente, pero también pueden ser improvisadas. A menudo se recurre a anécdotas que rememoran momentos positivos o divertidos vividos junto al difunto. Es una forma amable de recordarle.

No se recomiendan intervenciones demasiado largas de los participantes en el funeral laico, ya que suele ser un acto breve y dinámico. El objetivo es conmover a familiares y amigos de alguna forma, honrar a la persona difunta con recuerdos bonitos y emotivos, pero no de una forma triste sino agradable.

Y, tanto en la apertura como en el final del funeral, la persona encargada de ejercer como maestra de ceremonias tiene que ser clara y concisa, sin olvidarse de quién es el protagonista del acto ni de las personas que asisten al mismo para homenajearle.